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domingo, 27 de noviembre de 2011





MARIA ROSA LOJO: PROSA POÉTICA EN LA NOVELA HISTÓRICA.

Por Alejandro Lorenzo

La definición de novela histórica desde hace tiempo está sometida a una enconada polémica entre académicos, críticos literarios y especializados o amantes de la literatura y de la historia.

Los detractores del género consideran que la investigación histórica debe ser separada de las especulaciones que un escritor ha insertado libremente en los acontecimientos y en los protagonistas de la Historia.

Para estos puristas de la Historia a secas, cualquier aporte no rigurosamente científicamente investigado, cualquier especulación o ficción, son elementos contaminantes y transgresores.

Sin embargo otros consideran válido que la Historia pueda ser dilucidada con otros medios, rellenar sus vacíos mediante la imaginación de quien la escribe, reactualizarla aprovechando el manejo de conceptos, técnicas narrativas y de metodología investigativa contemporánea.

La Princesa Federal de la escritora argentina María Rosa Lojo presentada en la recién concluida Feria del Libro de Miami junto a otros de sus libros, es una muestra de que se puede tratar la Historia, libre de cánones convencionales. En 1994 la escritora ya lo demostró con La pasión de los nómades, novela finalista del premio Planeta de ese año.

Por lo que declaró María Rosa Lojo en la presentación en Miami de La Princesa Federal, uno de los móviles a la hora de escribirla, fue la búsqueda apremiante de la identidad del argentino. Un viaje a sus raíces y a sus conflictos, para posiblemente tratar de comprender la realidad de Argentina del presente.

Si embargo, es necesario objetar que la escritora arranca con esta historia, como si el lector conociera previsoramente ese complejo mundo político en la época del otrora gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, nacido en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793 y fallecido en el exilio, el 14 de marzo de 1877 en Southampton, Hampshire, Inglaterra y padre de Manuela, conocida como La Princesa de la Pampa, la mediadora entre el controversial dirigente de la denominada Confederación Argentina y el pueblo.
Esta ausencia de consideración con los lectores neófitos al omitir esenciales datos preliminares sobre el tema tratado, debe ser relegada a un plano secundario.
La obra de María Rosa Lojo logra un rotundo éxito editorial y vuelve a publicarse, ahora por la casa editorial argentina El Ateneo, (va por la sexta), y traducida en Italia por Oedipus Edizioni, además de ser presentada en ferias del libros tan emblemáticas como la de Frankfur, gracias a una configuración esmerada de sus valores estéticos, y porque ella ha sabido excavar muy adentro la complejidad humana, en este caso la de una mujer que circunstancias excepcionales la condujeron a desempeñar en buena parte de su vida funciones en el convulso escenario político de su época.
Manuela de Rosas, es retratada desde diferentes ángulos, bajo un plano íntimo, confesional, sin intensiones de que en cada uno de esos retratos, prevalezca una verdad única, ni concluyente.
La utilización de miradas divergentes en torno a una figura central, con esos claros oscuros perfectamente expuestos, dejan a los lectores en una cautivante tarea de descubrir hasta la última página del libro,
la verdad no expuesta en los textos académicos de la historia nacional Argentina.
Para lograr este enganche del lector con la novela, la escritora manejó tres participantes narrativos: primero, el personaje de Gabriel Victorica, un médico bonaerense de paso por Londres que intrigado por la vida de la anciana Manuela, la interroga, y que resulta ser como la voz de la autora en esta indagación, los testimonios de la propia Manuela de Rosa y la inserción de un diario apócrifo de Pedro De Angelis, quien fuera periodista oficial de Juan Manuel Rosas.
Las confesiones de Manuela sobre su vida a Victorica, así como los textos del De Angelis, proporcionan a esta novela una refinada prosa cargada de poesía.
Un ejemplo de esto es cuando Victorica le pregunta a Manuela como recuerda a sus padres.

Mi padre es un destello rojo y dorado. Brilla de la cabeza a los pies, pero lo más brillante no es el punzo del uniforme sino los ojos azules

-Y su madre, me decía, le pregunta Victorica

No mi madre no brilla. Mi madre es una mano sobre la frente en las noches de fiebre. Huele a espliego, tiene un surco pronunciado en una de las mejillas, da órdenes en voz baja para no despertarme. No sabe contar cuentos y toca mal el piano, pero a veces canta canciones francesas y sonríe también, con dulzura...

Hay erotismo, tragedias, pasiones, prejuicios, coraje, fidelidad y traiciones. Se relatan sucesos como los ocurridos con Camila O´Gorman, amiga de Manuela, condenada a la pena máxima por el propio padre de Manuela y los sectores más recalcitrantes y conservadores de la época  por mantener una relación sentimental con el sacerdote Ladislao Gutiérrez. En 1984 bajo el título de Camila, aquel suceso fue llevado al cine por la directora cinematográfica argentina Maria Luisa Bemberg.

Se expone la figura de Máximo Terrero, el marido de Manuela, que con paciencia estoica espera por largo tiempo para que ella sin ningún pretexto político que cumplir, y finalmente contraria a la voluntad egoísta de su padre, decidiera casarse con él.

La escritora desvanece el mito dulcificado y populista de Manuelita Rosas. No hay asomo de encumbramiento. El perfil de la heroína se expone con sus virtudes humanas, limitaciones y faltas. De esa forma el papel histórico de la mujer latinoamericana en la política y la sociedad, se dignifica.

La Princesa Federal se podría afirmar que también resulta una radiografía de los orígenes de la idiosincrasia  y de la política de los pueblos que conforman hoy el continente latinoamericano.
Cabe preguntarse si algo ha cambiado, si existe diferencia o similitud entre el autoritarismo, el caciquismo y la violencia del siglo XIX y los acaecidos en este continente en el siglo XX o en los del presente.

Para corroborar esas diferencias, o similitudes y llegar a conclusiones, es necesario leer La Princesa Federal, la obra maestra de una escritora indiscutiblemente heredera de producciones de escritores como: Carpentier, Roa Bastos, Rómulo Gallegos o Mario Vargas Llosa, para citar tan solo algunos de los más deslumbrantes.


martes, 15 de noviembre de 2011





REENCUENTRO CON GASTON BAQUERO
Alejandro Lorenzo
Gastón Baquero nació 1914 en Banes, Oriente, ahora municipio de la provincia de Holguín y falleció en Madrid en 1997. 
Dentro del marco de la pasada Feria Internacional del Libro de Madrid se presentó Andaluces publicada por la Editorial Renacimiento que dirige el poeta español Abelardo Linares. El libro es una recopilación de artículos literarios aparecidos en revistas literarias como: Cuadernos Hispanoamericanos, El Alcázar, Mundo Hispano, La Vanguardia Española, Arriba y otras no menos importantes, escritos por Gastón Baquero y editado y prologado esmeradamente por el académico cubano Alberto Díaz Díaz considerado uno de los mayores estudiosos de peso del desaparecido intelectual cubano.
Sobre Andalucía y el arribo de García Lorca a la  Habana, Baquero escribe: La frontera andaluza está en La Habana. Cuando un poeta andaluz aparece en el puerto, las calles se alborotan, y en las macetas
de todos los balcones florecen de un golpe los geranios
El volumen tiene como figura principal a Juan Ramón Jiménez a quien Baquero consideraba el más grande de los escritores de la lengua castellana. También están presentes otros intelectuales andaluces con los cuales Baquero sostuvo fuertes lazos de amistad y admiración  en Cuba y en su exilio en España. Se escribe en este libro, acerca de: María Zambrano, Antonio Machado, José María Pemán, entre otros.
Aprovechando la publicación de este texto, efectuamos para
los lectores del Nuevo Herald algunas preguntas al académico
Alberto Díaz Díaz
¿Cuándo se produce su encuentro con Gastón Baquero?
Mi primer encuentro con este gigante de las letras fue a través de mi abuelo que coleccionaba El Diario de la Marina donde escribía Baquero,  puedo decir que lo conocí  primero como periodista, que como poeta.
Luego en Madrid cuando arribé a finales de los 80 descubrí el alcance cultural que tenía su obra y así comenzó una estrecha amistad.
Lo visitaba frecuentemente en su humilde apartamento, y posteriormente en los finales de su vida, en la residencia para ancianos donde falleció. 
En todo el tiempo que lo conocí vivió en un estado de marginación tripe,  primero el círculo del ostracismo por parte del gobierno cubano, segundo cuando algunas figuras prominentes de la cultura en España, le dieron la espalda, al sucumbir a los cantos de sirena de Castro, y tercero en buena parte a la indiferencia, de un sector cubano en el exilio.  
Detalles y anécdotas sobre este abandono casi de náufrago,  lo expongo en la biografía que hice titulada Destellos y Desdén  de la  casa editorial Advicium  (2008).  
No obstante, ya en los 90 pocos años antes de su muerte, para muchos cubanos amantes a las letras dentro de la isla como comprobé , y se lo conté personalmente y oí con él las grabaciones que para él me dieron, era, junto con Guillermo Cabrera Infante –uno en poesía y otro en prosa, un mito vivo. Recuerdo cuánto le emocionó escuchar a aquellos lectores y noveles poetas que lo veneraban...
Al parecer en la república Gaston Baquero sufrió cierto aislamiento. ¿Fue voluntario dado a su personalidad o deliberadamente producto de los prejuicios innatos de la sociedad cubana de su época?
Pienso que en parte sufrió cierta segregación por su condición de mulato, y aunque llevó una íntima homosexualidad con discreción, también fue un factor que influyó. Para algunos resultó chocante que pudiera alcanzar los honores en el campo de la cultura a los que llegó.
Vale decir que en los años cuarenta,  fue un poeta vinculado con los mejores círculos intelectuales de la isla: desde la revista Orígenes a Espuela de Plata. Fue amigo de Eliseo Diego, de Virgilio Piñera y sobre todo de Lezama Lima, a quien admiró toda su vida.
 En los cincuenta, sin embargo, la producción escrita de Baquero decrece algo y parece que deja de escribir poesía, pues son los años del hombre ilustre y conservador, de un refinado bon vivant que hasta tiene chófer y cargos oficiales, especialmente en el periodo del también mulato y correligionario, nacido en Banes, el presidente golpista Fulgencio Batista.
Esos antecedentes con el régimen de Batista lo marcan injustamente como un reaccionario, yo no tengo dudas, Baquero era un hombre de talante conservador, pero no un reaccionario, incluso afirmaría porque lo comprobé en reiteradas ocasiones, que era  infinitamente liberal en la cultura y en la vida.
Cuando la Revolución de Castro triunfó y él estuvo y se manifestó naturalmente en contra, supo que el Che Guevara lo iba a citar en su despacho y según me contó que sabía que esa cita (que no llegó) hubiera sido su fin, decidió a mediados de marzo de 1959, protegido por tres embajadores -entre ellos el de España-,  tomar un avión en La Habana rumbo a Madrid. Jamás regresaría a su tierra.
El Régimen franquista lo acoge bien y le busca empleo. En sus primeros años de exilio madrileño Gastón Baquero vuelve a la poesía, y pienso con más brillantez aún que en la etapa cubana y seguía viviendo con hábitos de gran rico...  
Posteriormente en el otro periodo de exilio que fue Miami, Gastón da un giro copernicano: y se vuelve un hombre voluntariamente gris y modesto, lejos de cualquier pompa anterior.   
En 1984 se publica Magias e invenciones, una compilación de su poesía prácticamente completa hasta aquel momento, los lectores y sobre todo algunos poetas jóvenes que empiezan a llegar al exilio comienzan a redescubrirlo.  Pero era ya el autor de Memorial de un testigo, un gran libro de la poesía del idioma, que Adonais editó en 1966 que pasó casi por entero desapercibido. Dos jóvenes amigos del poeta, José Olivio y Paco Brines, serían  por mucho tiempo los voceros con poco eco inicial de esa obra y de las posteriores y de la maravilla deslumbrante de poesía y saber que era Baquero.
¿Como ha sido su trabajo de investigación al cual has entregado parte de su vida?  
Reconozco que es todavía el principio de una labor ardua y a veces interminable por la cantidad de materiales que se encuentran sin revisar, clasificar y darle un orden para su futura publicación. Durante casi dos décadas he tenido que sortear toda una serie exclusiones y miserias humanas tanto por parte de mis compatriotas intelectuales como de instituciones y personalidades en España y el resto de Europa para llevar acabo la divulgación de la obra de este grande de las letras de Hispanoamérica.
No obstante debo recordar a modo de ejemplo que la única ayuda financiera sustancial que recibimos provino de un cheque por valor de cincuenta mil pesetas que nos extendió don Javier Aguado Sobrino para poder retirar materiales microfilmados de la hemeroteca municipal de Madrid.
Tengo la satisfacción dentro de  las tareas ya terminadas, la publicación en el 2007 en Madrid de Geografía literaria 1945-1996 crónicas y ensayos publicada por la casa editorial Huerga & Fierro y en este año además de Andaluces, ha salido a la luz Apuntes literarios de España y América, con la editorial Renacimiento, un libro compuesto en la mayor parte por ensayos de Baquero hasta ahora nunca incluidos en otras  publicaciones.  Pienso que este  libro puede servir de guía indispensable para aquellos que se acerquen a la poesía con intención de cultivarla o simplemente como lectores de este género en lengua castellana.
Es justo agradecer el apoyo brindado a mi trabajo sobre Baquero por intelectuales de la talla de José Olivio Jiménez, Óscar Fernández de la Vega, Carlos Dorado, Alejandro Fernández Pombo, José Luis Castillo-Puche, Santiago Castelo, José Antonio Torres, Isabel González, Manuel Calvo Hernando, Ángel Rodríguez Abad y Juan José Martín Ramos.   

El Inmenso Silencio

' EL INMENSO SILENCIO A mi buen padre Regresaba de estar con mi padre en sus últimos momentos. Me había esperado, no sé cuán...