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domingo, 30 de diciembre de 2018







 A mis hijos, Giddelis y Ramses


Ramas que nacen del mismo tronco. 
Árbol sembrado para que en el porvenir 
no se transformará en carnicero del alma.

En la lejanía los vi crecer, 
y detrás de las cercas en un soplo se van los años.

Los mensajes llegaban tardíos en aquel territorio 
donde alabanzas y maldiciones se gritan en otra lengua.

Una sonrisa nunca será plena dentro de un sobre sellado.

Poco faltó para perderlos en aquella huida.
La libertad tuvo más fuerza que permanecer amándolos.
Y no les pude cumplir la promesa de cambiar el mundo.
Hubo tantas patrias, que al final ninguna fue verdadera.
Afortunados ustedes que nunca donaron sus manos 
para construir la tribuna que se debía reverenciar.

Al menos preservaron el canto al que lleva a cuesta un planeta roto.

Bendecidos en esta concurrencia
que el capricho del Eterno ha propiciado.
Dichosa la grandeza de quienes abren sus brazos 
al que retorna con destellos que sin darse cuenta se van apagando.













Soy madero.
Afuera cuelga en oscilante ocio 
la fruta que cae y se fermenta. 
En la corteza el bálsamo 
marca la piel de quien busca reposo.
Quien me iguale lo sacudirá el viento.
Sabrá de inclinación y ruptura.
Querrá ser fuego que no sangre.
Bestia, dios, hoguera de espigas.

Contemplad los pájaros picotear 
Hasta crear el surtidor de aserrín 
que estiban al amanecer caravanas de hormigas.
Todo resguardo, sin distinción.

Luz que verdea cuando los amantes se tumban 
fuera o dentro del bosque.
Ámame mientras dure. 
Detrás del puente cuyos pilotes atañen 
a los talados troncos que a veces sangran
 Dentro del tren que surca entre los arcos 
cuyas sombras enarbolan  
Esperad mi ascensión y hurgare con dóciles golpes 
los ventanales del aposento.






jueves, 27 de diciembre de 2018

Al memorable Heberto Padilla









Al memorable Heberto Padilla

Contra humo y ceniza, amigo. 
Que no reduzcan nuestras vidas a eso. 
Tratemos que el olvido no nos venza,  
que la mesa en desorden  
no impida escribir sobre el paraje 
donde se depositan las mejores ilusiones.
Llega el verano y demasiado resplandor impide mirar de frente
 a las esbeltas muchachas que nada saben de ti, 
pero que con seguridad te hubieran amado.
Si conocieras a la que inspira mi atardecer, 
mandarías a una escuadra de poetas rusos  
que dispararán contra esta repentina locura.
 Así a veces somos, tercos, pretenciosos. 
Nos tambaleamos, estamos a punto de cerrar los parpados, 
y a pesar de esto, creemos con inusual vehemencia 
en el nuevo rostro que se acerca.
Que no te rompan la alianza, que no te impidan cenar 
con la loba solitaria en el radiante huerto. 
Ya bastante nos han encausado, asustados hemos ido por el mundo…

San Francisco, C.A. 2000

martes, 25 de diciembre de 2018

Poema: El Hombre cruz







El hombre cruz, cuya boca es un manantial de perdones, 
sabe el disfraz que hay que ponerse en esta época 
de bombas y estandartes.
Con la barba amarillenta y  sandalias desvencijadas, 
se sienta conmigo a tomar un café en una de esas fondas que hieden a grasa que se pudre.
Luego, en silenciosa marcha nos encaminamos 
a la vieja ceiba, hacemos la ronda en busca del amor 
que a toda costa hay que recobrar, 
para bien de los hombres, y para bien de mi mismo.
Hay gente que al verlo lo distingue, 
y le pide con insolencia un traje de novia, 
la carpa de un circo, 
caballos de pura raza que asciendan ligeros 
hacia la cima de una montaña. 
Y cuando el hombre cruz, pálido como la cera derretida, nada puede ofrecerles, 
la gente enfurecida se pregunta: 
¿quién es ese que vende limones 
en los cruces de los arrabales 
y lo persigue una jauría que lame 
las llagas purulentas de sus tobillos?

Y el hombre cruz poco antes de partir, confiesa:

Quien no espera milagros ostenta el prodigio de hacerlos.


sábado, 8 de septiembre de 2018









De la palabra a la plástica: dos artistas polifacéticos
ELENA IGLESIAS
Especial/El Nuevo HeralEl Nuevo Herald



Empezó a escribir a los 18 años y hoy tiene 28 libros publicados, entre novelas, ensayos y poemas. ''Estoy feliz con mi obra'', dice el escritor y pintor cubano Carlos Díaz Barrios, que salió al exilio en 1980. Afirma además que siempre ha tenido interés por la pintura. ``De niño tuve la suerte de conocer a importantes pintores cubanos que me marcaron. Por ejemplo, mi abuela era amiga de Amelia Peláez y yo le llevaba casi todos los días a Amelia un dulce de su parte. Ella siempre quiso regalarme un cuadro, pero en esa época su pintura me parecía muy femenina y nunca se lo acepté. Hoy me pesa. Solamente al final, me regaló una jarra de cerámica azul donde tenía los pinceles, que siempre guardé con cariño''.
Para Díaz Barrios, pintar es como correr una ventana y ver como sale el sol. El artista ha pintado febrilmente desde el 2004, cuando un amigo le regaló unas crayolas y empezó a hacer unos dibujos que le gustaron. Luego hizo formatos más grandes, con técnicas más difíciles, temas más profundos y comenzó a usar acrílico y gouache. ''Empecé haciendo puro abstraccionismo, luego pasé a hacer una mezcla de expresionismo e impresionismo. Me salen unas figuras como de sueño'', asegura.
Muchas veces, en lugar de pinceles, el creador utiliza un hacha. ``El arte si no se agrede no es arte. Es como un ritual de agresión. La espátula es un hacha amordazada. Yo le quité la mordaza. Tratamos de evadir la violencia, la rabia, la impotencia, pero son elementos que nos tocan. Mi pintura sale como un grito; me cautiva; no me lo puedo explicar. Cuando empiezo a pintar tengo una idea somera de lo que voy a hacer, pero en el transcurso de la creación esa idea se complica y viene la gran sorpresa. La pintura tiene el poder de decir a través de imágenes, luces, transparencias, colores. Es libertad ilimitada. Me permite soñar, que es lo que necesita todo ser humano. Es como bajar a un pozo y encontrar en esa oscuridad, en el fondo de la tierra, los charcos del color''.
El también narrador, poeta y pintor Alejandro Lorenzo comparte el espacio de esta exposición con Díaz Barrios en la galería de Manuel Millares. Como escritor está trabajando en nuevos cuentos sobre el personaje que protagonizó su libro Jornadas de Mateo/Mateo's Progress. ''Estoy haciendo un trabajo multimedia, con los recursos de la computadora, un preámbulo para hacer en el futuro una proyección animada'', dice.
Como pintor, se aparta esta vez de sus maderas policromadas haciéndole una deferencia a la pintura emocional, que se forja de vivencias cotidianas, sin fines mercantiles. ``Es una pintura interior, que expresa estados de ánimo y reflexiones sin preocupación por el formato decorativo sino por la libertad fluida. Casi todos los personajes están contando una historia y ésa es la conexión que les veo con la literatura''.
Lorenzo viene de un taller en Cuba donde se reunían diferentes creadores en los años 70, época cuando el mercado del arte no existía. ''Había allí una explosión de arte, incluso con medios elementales. Pero en 1980 y 1990, el estado cubano comenzó a comercializar el arte, como el resto del mundo. El arte cobró un valor financiero además del estético y por primera vez se pudieron vender las obras'', recuerda el pintor. Cuando Lorenzo llegó a Estados Unidos en 1993, presenció el boom de los artistas que habían salido en esos años y como el mundo mercantil los había condicionado a la oferta y la demanda. ''Eso, cuando resulta desproporcionado, crea superficialidad y en algunos casos ha degenerado en la especulación y la inflación de los precios del arte, que no tienen que ver con la creación''. Lorenzo considera que los artistas que han persistido desde los años 70 hasta la fecha haciendo su obra, se venda o no, son héroes de la cultura, porque han mantenido su creación libre. ''Para romper con los cánones del mundo mercantil hay que tener valentía e integridad'', asegura.
''Para mí la creación ha sido un proceso difícil y lento, donde he contraído deudas, por ejemplo, con Jesse de los Ríos, un maestro severo, pero su severidad me ayudó enormemente como pintor. Esta exposición es un homenaje a Jesse, como amigo y como maestro''. •
iglesiase@bellsouth.net'Ceremonias de otoño e invierno' de Carlos Díaz Barrios y Alejandro Lorenzo. Hasta el 31 de diciembre. 777 Studio-Gallery, 166 Alhambra Circle, 2do. Piso, Coral Gables. (954) 548-5070.










18 diciembre
Exposicion
De la palabra a la plástica: dos artistas polifacéticos
ELENA IGLESIAS
Especial/El Nuevo Herald

C.M. Guerrero/El Nuevo Herald
'Jinete hacia el abismo", de Alejandro Lorenzo.

Empezó a escribir a los 18 años y hoy tiene 28 libros publicados, entre novelas, ensayos y poemas. ''Estoy feliz con mi obra'', dice el escritor y pintor cubano Carlos Díaz Barrios, que salió al exilio en 1980. Afirma además que siempre ha tenido interés por la pintura. ``De niño tuve la suerte de conocer a importantes pintores cubanos que me marcaron. Por ejemplo, mi abuela era amiga de Amelia Peláez y yo le llevaba casi todos los días a Amelia un dulce de su parte. Ella siempre quiso regalarme un cuadro, pero en esa época su pintura me parecía muy femenina y nunca se lo acepté. Hoy me pesa. Solamente al final, me regaló una jarra de cerámica azul donde tenía los pinceles, que siempre guardé con cariño''.
Para Díaz Barrios, pintar es como correr una ventana y ver como sale el sol. El artista ha pintado febrilmente desde el 2004, cuando un amigo le regaló unas crayolas y empezó a hacer unos dibujos que le gustaron. Luego hizo formatos más grandes, con técnicas más difíciles, temas más profundos y comenzó a usar acrílico y gouache. ''Empecé haciendo puro abstraccionismo, luego pasé a hacer una mezcla de expresionismo e impresionismo. Me salen unas figuras como de sueño'', asegura.
Muchas veces, en lugar de pinceles, el creador utiliza un hacha. ``El arte si no se agrede no es arte. Es como un ritual de agresión. La espátula es un hacha amordazada. Yo le quité la mordaza. Tratamos de evadir la violencia, la rabia, la impotencia, pero son elementos que nos tocan. Mi pintura sale como un grito; me cautiva; no me lo puedo explicar. Cuando empiezo a pintar tengo una idea somera de lo que voy a hacer, pero en el transcurso de la creación esa idea se complica y viene la gran sorpresa. La pintura tiene el poder de decir a través de imágenes, luces, transparencias, colores. Es libertad ilimitada. Me permite soñar, que es lo que necesita todo ser humano. Es como bajar a un pozo y encontrar en esa oscuridad, en el fondo de la tierra, los charcos del color''.
El también narrador, poeta y pintor Alejandro Lorenzo comparte el espacio de esta exposición con Díaz Barrios en la galería de Manuel Millares. Como escritor está trabajando en nuevos cuentos sobre el personaje que protagonizó su libro Jornadas de Mateo/Mateo's Progress. ''Estoy haciendo un trabajo multimedia, con los recursos de la computadora, un preámbulo para hacer en el futuro una proyección animada'', dice.
Como pintor, se aparta esta vez de sus maderas policromadas haciéndole una deferencia a la pintura emocional, que se forja de vivencias cotidianas, sin fines mercantiles. ``Es una pintura interior, que expresa estados de ánimo y reflexiones sin preocupación por el formato decorativo sino por la libertad fluida. Casi todos los personajes están contando una historia y ésa es la conexión que les veo con la literatura''.
Lorenzo viene de un taller en Cuba donde se reunían diferentes creadores en los años 70, época cuando el mercado del arte no existía. ''Había allí una explosión de arte, incluso con medios elementales. Pero en 1980 y 1990, el estado cubano comenzó a comercializar el arte, como el resto del mundo. El arte cobró un valor financiero además del estético y por primera vez se pudieron vender las obras'', recuerda el pintor. Cuando Lorenzo llegó a Estados Unidos en 1993, presenció el boom de los artistas que habían salido en esos años y como el mundo mercantil los había condicionado a la oferta y la demanda. ''Eso, cuando resulta desproporcionado, crea superficialidad y en algunos casos ha degenerado en la especulación y la inflación de los precios del arte, que no tienen que ver con la creación''. Lorenzo considera que los artistas que han persistido desde los años 70 hasta la fecha haciendo su obra, se venda o no, son héroes de la cultura, porque han mantenido su creación libre. ''Para romper con los cánones del mundo mercantil hay que tener valentía e integridad'', asegura.
''Para mí la creación ha sido un proceso difícil y lento, donde he contraído deudas, por ejemplo, con Jesse de los Ríos, un maestro severo, pero su severidad me ayudó enormemente como pintor. Esta exposición es un homenaje a Jesse, como amigo y como maestro''. •
iglesiase@bellsouth.net'Ceremonias de otoño e invierno' de Carlos Díaz Barrios y Alejandro Lorenzo. Hasta el 31 de diciembre. 777 Studio-Gallery, 166 Alhambra Circle, 2do. Piso, Coral Gables. (954) 548-5070.
Nací en una Cuba que ya no existe, en una Habana que de tanto recordar ahora es invisible, 1953, año de la Serpiente, en Abril, un 18, la primavera, tiempo de suerte. Nací medio estrangulado, al parecer no quería salir, fue en la Calzada del Cerro, en un hospital con nombre de virgen, frente a un tren de lavados, allí los chinos y sus fogosas mujeres, al lado de un convento de muchachas inútiles. Estudié arte porque no quería ser químico azucarero, ni mecánico de carreras de autos. Escuela San Alejandro, desdibujaba, malas notas, buen profesor de historia de Arte, Alejo, buenas notas. Persistí como pintor hasta los 70, fui expulsado y terminé en los bosques del Este, en las montañas, comencé a escribir versos incendiarios, nada de eso queda, quizás algún que otro poema en los archivos de los que hoy son viejos gendarmes.

sábado, 9 de junio de 2018

OBRA DE ALEJANDRO LORENZO

                    


ALEVAL

Obra reciente.






Mensajeros en la barca de la vida. 2019








Serie los Mensajeros. Tela sobre Cartón. Oleo. 2019. 






Serie los Mensajeros. Tela sobre Cartón. Oleo. 2019





Los Mensajeros llevan máscaras. Láminas de madera. Técnica Mixta, 2019






Serie Niños y gente en la frontera. No 1 Laminas de madera. Tinta y Carbón 2019





No 2





No 3










No 4



No 5













La Virgen Copta. 2019




Desde la ventana los que ya no están Tríptico en madera. 2018






Malabarista del destino. Oleo sobre tela. 2018





Matrimonio y el Ariete. Oleo sobre lienzo. 2018. 
Colección Privada Mauricio Padilla.




FOTOS DE LA TRAYECTORIA
Primera Parte 










     
Primera exposición de Maderas. Galería Municipal Boyeros La Habana. 1981. Asistieron Jesús de Armas,Nicolás Lara, Jorge Domingo Cuadriello y Jesse Rios director de la Galería.










La Cruz de Amaranta. Policromía  en madera.1984 Casa del Caribe. Santiago de Cuba




Los Guerrilleros en el Poder. Homenaje a K.S. Karol. 1982 Policromía en Madera. Colección privada de Naty Revuelta ;amp;Alina Fernandes Revuelta. La Habana Cuba.


Ángel o Monje.  1982 Colección Privada. La Habana, Cuba



Exposición Contraposiciones. 1984 Galería 12 y 23 Jessie Rios y Aleval. Foto archivo Ramses Valdes




Trabajando en el Mural Amor de Pescadores 1984 Parque Baconao, Santiago de Cuba.
Archivos Ramses Valdés Corzo























San Francisco.















Villa Panamericana. La Habana Cuba 1991








Colección Susana Hercia. Ciudad de la Habana, Cuba.
























Deidad. Ensamblaje policromía. 1984-1986 Colección Privada Natalia Bolívar 


El Santo de los pescadores. 1986  Colección Privada Natalia Bolívar.




El asombro. Tríptico en madera.1985 Propietario desconocido. Cuba.




Mitad humano mitad bestia. 1996 Colección Roberto Cruz Zamora, Coral Gable. FL.


Juegos de manos. Oleo sobre tela. 1995. Colecc Cruz Zamora Miami. FL



El Mago que hace dormir. Oleo sobre tela. Colección Cruz Zamora Coral Gables. FL




El Campesino entre la bruma.





SEGUNDA PARTE






Los mejores alumnos del Maestro. Retablo. Colección Privada Silvia Nuñes.2016 Miami Florida




Viaje de una pareja por una ciudad vacía. Papel y técnica mixta . 2006. Colección Carlos Padilla. 
Panama City.


El Maestro Fabius. Oleo sobre tela. 2017. Colección del autor. Miami Florida. Homenaje 
al amigo el poeta Rogelio Fabio Hurtado. Primera versión.



Ultima versión del Homenaje al Poeta R.F. HURTADO 2017



Fragmento del cuadro en Proceso La Dama y el Cazador. Oleo sobre madera. 2017 






.







































Hermanas. Retablo. 2008 Colección del autor. Miami FL 



Orgia de Monstruos Laminas de Madera. 2014. 





Natividad. Fragmento de Mesa Arte. 2016. Colección Galeria Cuba 8 Miami. Florida.



Una pelea contra el mal. 2016 Mesa Arte. Colección Cuba 8





Detalle. Una pelea contra el Mal


Serie de las Mesas. 2015. Colección Roberto Ramos.





EL VIEJO Y EL MAR. Oleo sobre tela. Abril 2016 Colección privada Jon Sazer. Miami-NY








El Patriarca de las alas se aleja. Oleo sobre tela. 2016 Colección del Autor.
SERIE LAS VÍRGENES










La Patrona de los Náufragos. 2015 

  




Caridad del Cobre. Detalle. Policromía en madera.2015



Virgen de la Caridad del Cobre. 2015 Colección Ramos.





Cabalgar en silencio.  Policromía en madera. 2015 Colección Privada Y. Garcia





Cabalgar en silencio. Detalle.








Mi amiga Athena Chang. Cuba Ocho. 2016






La Cena. Mesa.  Policromía en Madera. 2014.Col Privada R. Ramos. Cuba 8
Actualmente en Omaha, Nebraska Abril 2016 




Melancolía. Retablo.2015 Colección del Autor



Padres del Ángel. Madera Policromía en Madera. 2015 Col R. Ramos



Ascensión. Oleo sobre tela. 2004 Colección Privada Liz Gjelten. San Francisco CA






Amantes en la Espera. Oleo sobre tela. 2014 Colección del autor.



 Amantes en la Espera. Detalle.




Amantes Húngaros. Oleo sobre tela. 2014 Colección María Augusta Montealegre Miami FL






2-Amantes Húngaros. Detalle.




Briana y los Magos. 2016. Oleo sobre tela. Colección Manuel Cambo. Miami FL






La Tentación. Oleo sobre tela. 2014 Colección J. Baez. Miami FL







Viuda. Policromía en Madera. 1986 Colección Privada Simardi Thomas. Budapest Hungria.


Pareja. Policromía en Madera1987 Colección Simardi Thomas. Budapest. Hungria.



Barbara. Policromía en Madera. 1987. Colección Simardi Thomas Budapest Hungria.



Los inicios con los trabajos en Policromía sobre Madera.  1986 Mural en proceso del Restaurante Fiesta. Marina Barlovento. La Habana. Cuba. 








Mural Fiesta. 1986 Barlovento La Habana. Cuba




Campesino. Xerografía.  Taller R. Portocarrero. 1991 Colección Ildiko F. Budapets  Hungria








Serie Monstruos Divinos. Tinta sobre papel. 1990 Col Ildoko. Budapest Hungria.




Entes. Tinta sobre papel. 1990 Col Ildiko. Budapest Hungria.




Pajara Humana. Tinta sobre papel. 1991 Col Ildiko Budapest Hungria.




Poseer Vida. Tinta sobre papel. 1991 Col Ildiko Budapest Hungria.




Serie Monstruos Divinos. Tinta sobre papel. 1991. Col Ildiko Budapest Hungria.






Sombras de un recuerdo. Tinta e Impresión 1990 Col. Ildiko F. Budapest Hungria.




Virgen y Monstruo. Policromía en Madera. 1991 Colección Juan Benito. D.F. México.








Mural The River.  Policromía en Madera. 1994 Colección The River Restaurante. Miami. FL




Cartel. Técnica Mixta. 2003 Colección Liz Gjelten. S. Francisco. CA






La espera de Gloria. Técnica mixta. 2014 Colección Privada.



Ángel y Profeta Oleo sobre Tela. 2003. Col. C. Crespo Tokio. Japón












San Homeless. Oleo sobre tela 1997 Miami Florida Colección Privada Gisell Padilla.




Pareja de los Cencerros. Mesa Arte. Oleo sobre madera 2015 Colección Privada R. Ramos.





Aprendiendo a volar  Policromía en Madera. 2008 Colección Carlos Padilla Ciudad de Panamá.




 Andariego. Policromía en Madera. 2010 Colección Modesto Abety Miami Florida.





Arlequín. Policromía en Madera 2013 Colección Silvia Nuñez  Miami Florida.












Hermanas del Ángel. Policromía en Madera. 2015 Colección Privada. Galería Cuba 8 Miami Fl







Adoración. Policromía en Madera. 2010 Colección Privada Modesto Abety Miami Florida.





Magos. Oleo sobre tela 2003 Colección Vee Mahoney. San Francisco California







Virgen. Retablo.  2010 Colección del Autor.




La hija del Tabaquero. Policromía en Madera. 2006 Colección Privada Ernesto Padilla Miami FL




El vuelo de las Hijas. Policromía en Madera 2007 Colección Privada A.Vitaly. Miami Florida.




El Santo de la Floresta. Tinta sobre madera. 2010 Colección del Autor.




La Cena Santa. Policromía en Madera. 2007 Colección Privada Félix Cocci Bogota. Colombia.



La Barca de los Sabios. Policromía en Madera. 2006 Colección Matt Kensinky. Miami FL





         Los Iniciados. Policromía en Madera 2007 Colección Privada Laura Labernia Mami FL





Contemplaciones. Técnica Mixta sobre papel. 2004. Colección Ruben Lavernia. Miami. FL 





Cazador de Sirena Tinta sobre madera. 2013  Colección del Autor.





La Soledad de la Actriz. Oleo sobre tela. 2013 Colección Silvia Nuñez Miami Florida





Partida de la joven Poeta. Retablo. 2009 Colección Modesto Abety. Miami. FL



            
       Confidentes. Tinta sobre Papel. 2006 Colección  F.Rappaport y M.Park. The Hampton. NY






Secuencia del Jinete. Serigrafía. 2008 Colección Rappaport- Park. The Hampton. N.Y.





Dama de Hampton Bay. Mural en madera. 2008. Colección Rappaport y Park. The Hampton. N.Y.





Mis amigos Rappaport y Park.


Bufón y el Gato. Retablo. 2013 Colección del Autor




Familia de Dios. Retablo. 2009. Col. Modesto Abety.




La Entrega. Retablo. 2013 Coleccion Privada Silvia Nunnez. Miami FL



San Cristóbal. Fragmento del Retablo. 2011 Colección Victor Navarrete. S.F. CA




San Cristóbal. Retablo. 2011. Colección V. Navarrete. S.F. CA




Detalle de La Ultima Cena. Policromía en Madera. 2015. Colección Galería Cuba 8


2-Detalle de La Ultima Cena. Policromía en Madera.



3- Detalle


4-Detalle.  Santa Cena




          Mural  La Viajera. Policromía en Madera. 2007 Colección A. Vitali. Miami FL




Santeros en el Parque. Oleo sobre tela. 2004. Colección Regina -Víctor Toro. S F. CA





Conversión entre Apóstoles. Oleo sobre tela. 2003. Colección Cristina Crespo.



Los Viejos. Oleo sobre tela. 2004 Colección David Landau. S.F. CA




Voladores. Tinta sobre Madera. 2012 Colección del autor.



Domesticado. Oleo sobre Tela 2005 Colección Mercedes Limón. Pasadena. CA



Caridad del Cobre. Policromía en Madera. 2007 Colección Mauricio Padilla. Miami  FL




Los amantes. Policromía en Madera. 2007 Colección Mauricio Padilla. Miami FL





San Lázaro. Policromía en Madera. 2008 Colección Mauricio Padilla. Miami FL







Santa Barbara. Policromia en Madera. 2009. Colección Mauricio Padilla.





      Muchacha sobre Centauro. Técnica Mixta sobre Papel.2007. Coleccion Mauricio Padilla.



El Salvador en los Mares. Técnica Mixta sobre papel. 2004 Colección del Autor.



Cruz de la Navegante. Policromía sobre Madera. 2007. Colección Manuel Benites. Miami FL







La Cruz de Oraisi.  Policromía en Madera 2008 Colección Ramón Perez. Coral Gables. FL





La Ilusión en el Parque. Retablo sobre Madera. 2009 Colección del Autor.





La Caridad de la Entrada. Policromía en Madera. 2008 Colección H. Castello. Miami FL




Salvadora. Retablo. 2012. Colección Armando Lopez. Miami FL




Bautista. Retablo. 2012 Colección del Autor.



Procesión. Oleo sobre tela. 2014 Col del Autor.











El Inmenso Silencio

' EL INMENSO SILENCIO A mi buen padre Regresaba de estar con mi padre en sus últimos momentos. Me había esperado, no sé cuán...