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LOS BREVES CUENTOS DE GUILLERMO SAMPERIO Alejandro Lorenzo La literatura latinoamericana se nutre de un escritor que intenta modificar las estructuras del cuento y proporcionarle al género nuevas formas expresivas, se trata del mexicano Guillermo Samperio un continuador con vos propia, de los maestros Julio Cortazar, Juan José Ariola , Jorge Luis Borges, para citar algunos de los más significativos de la narrativa contemporánea. La Gioconda en bicicleta editorial Océano reúne 26 relatos cuya lectura es una convocatoria para que el lector desembarque en el mundo de la imaginación y la poesía. Este es un libro que se puede leer aparentemente fácil por la brevedad de alguna de sus historias, pero es necesario tener cierto cuidado porque en esa brevedad existen senderos plagados de conceptos, mensajes subterráneos y a veces crípticos. Cada cuento es un asombro, quizás porque Samperio describe de forma minuciosa la cotidianidad de ese universo de las cosas y de

La Novela de los sueños rotos

Háblame de La Habana', la novela de los sueños rotos By ALEJANDRO LORENZO Especial/El Nuevo Herald Fausto Masó escritor, editor y periodista cubano, radicado en Venezuela desde 1962 se transforma en un explorador de la naturaleza de sus coetáneos con la novela Háblame de la Habana (Editorial Libros Marcados). Resumir esta narración resulta tarea difícil porque detrás de esos destinos erráticos de sus personajes, se agazapa el paisaje complejo del carácter y la historia de un pueblo. No es ficción el trabajo de este autor consolidado, por sus páginas habita una vibración de lo que ha vivido y ha sido testigo, lo demás son recursos, trampas bien puestas para que el lector con avidez cierre la última página y comience a reflexionar. Sería conveniente una advertencia preliminar: esta obra puede resultar amarga e incómoda. Y su virtud radica precisamente en esa amargura. En definitiva toda indagación del comportamiento humano desde circunstancias extremas y la búsqueda de una apro

LA INOCENTE PAZ DE LOS JUANES

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Publicado Miércoles 30 de septiembre 2008 el Nuevo Herald . elNuevo Herald . com by Alejandro Lorenzo En diferentes ciudades del mundo he visto a bandadas de palomas bebiendo agua pudre de los charcos, palomas de una variedad de colores y tamaños sobre el empedrado de las plazas. Me espanta verme rodeado de esa masa de palomas absortas en su incansable picoteo, indiferentes a los peatones, al tránsito, en la búsqueda perpetua de cualquier cosa que se puedan tragar, constantemente subiendo y bajando sus cuellos como diminutos juguetes mecánicos. Cuando me detengo a contemplar una estatua, una fuente, o cualquier otro monumento, irremediablemente ahí están ellas. Hubo un tiempo, en plena guerra fría, cuando los cohetes atómicos apuntaban hacia todas direcciones, una mayoría persistía en creer que esa ave encarnaba la paz. Cuando por primera vez visité Nueva York , acudí entre otros museos y galerías al Metropolitano. Coincidentemente por esos días sus salas exhibían una retrospecti

Maderas Sacras

La Dama de Hampton Bay Julio 2008

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Siempre fuera del juego 15 de febrero de 1998 en El Nuevo Herald ALEJANDRO LORENZO Especial para El Nuevo Herald Este año se cumple el 30 aniversario de que la Unión de Escritores y Artistas de Cuba le otorgara el Premio de Poesía Julián del Casal al poeta Heberto Padilla por su libro Fuera de Juego. Este poemario marcó un paso crucial en la literatura cubana del presente siglo. Entre muchas razones, porque nunca más se le otorgó un premio a un escritor crítico y desafiante al estado totalitario cubano, y la segunda, porque por última vez un jurado de un concurso literario en aquel país, a pesar de las presiones y amenazas por parte de los ideólogos del partido y de la policía política para que no se le diera el premio, actuó con independencia e inclinó la balanza con toda honradez y sin compromisos, a favor de un libro que a ellos les parecía el mejor. De visita en Miami, Padilla responde acerca de qué significa para él Fuera de Juego, de Miami, y de su labor de escritor en el pr
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Las ramas caídas de los neoconservadores Alejandro Lorenzo Hace cuatro años visitaba con dos amigos, ahora perdidos, un museo de arte en la ciudad de Los Angeles. El jardín de dicho centro estaba ambientado por cuatros imponentes esculturas de Rodin. Propuse a otra persona que nos acompañaba que nos tomara a los tres una foto junto a aquellas esculturas, y estos amigos, ambos cultos, conocedores de la historia, intelectuales destacados, se negaron a posar alegando que se trataba de un escultor francés. Cuando les pregunté cuál era el encono contra este famoso artista, me dijeron que Rodin y las papas a la francesa eran símbolos de un país que había traicionado a Estados Unidos por no secundarlo en la guerra contra Irak. Fue la primera ocasión en mi vida que me encontré frente a frente con dos convencidos neoconservadores.Si retomamos los orígenes, en los primeros nueve meses del mandato de George W. Bush la mayoría de los expertos en política norteamericana apostaban a que éste c